Tras sufrir cáncer de mamá

Chihuahua, Chihuahua.- Tras la experiencia de haber pasado por un cáncer de mama y de haber sanado a costa de la pérdida de uno de sus senos, Rosa María Amézquita Galván diseñó e hizo su propia prótesis y ahora enseña a elaborar la suya a quienes como ella han pasado por una mastectomía.
Menos de cien pesos cuesta la fabricación del remplazo de la glándula, que se fabrica con un sostén, arroz, alimento para pájaros, “mijo”, y un poco de tela.Las prótesis que se venden cuestan de 300 a 600 dólares y duran menos de un año, explicó Rosa María, además causan muchas molestias a la hora de portarlas, sobre todo en temporadas calurosas.
Cuando Rosa María perdió su glándula compró una prótesis, pero no le convenció y buscó alternativas, fue así que vio un reportaje de un muchacho que no tenía parte de su pie y se las ingenió para sustituir la parte que le faltaba para poder caminar. Eso le sirvió de ejemplo, por lo que comenzó a pensar cómo ella podía hacer lo mismo y crear algo con lo que su apariencia fuera natural y pudiera estar cómoda.
Comenzó a trabajar en el proyecto, su proyecto, y a buscar los materiales que le servirían.Utilizó la copa de un sostén para hacer una especie de bolsa que rellenó con arroz y alpiste, pero este último le causó alergia y comenzó a buscar otra alternativa que le hizo llegar al “mijo”, una semillita que también sirve para alimento de pájaros.
La similitud con el seno real es total, y cuando se usa no se nota cuál es el seno faltante, expresó Rosa María, quien señaló que lo más importantes es que cada mujer puede hacer su propia prótesis sin depender de condiciones económicas, además de servirle como un tipo de terapia para reconfortarse.

“Se trata de que cada una pueda hacer la propia”, expresó la mujer, que ofrece el taller a quienes sufren de la falta de un seno, y que al mismo tiempo que se trabaja con las manos, apoya emocionalmente a las asistentes, pues aprovechan para platicar de sus experiencias y desahogarse.

“La cara de quienes llegan cambia de manera impresionante al salir”, aseguró Rosa María, al recordar las actitudes con que se presentan las mujeres mastectomizadas, cubriéndose, caminando hasta jorobadas por esconder el pecho, y se van sonrientes y erguidas

Lo más satisfactorio es poder ayudar a más mujeres, afirmó, al destacar que no se trata de lucrar, sino de poder aportar algo a quien pasa por lo mismo que ella pasó.

De esta forma, mujeres de esta ciudad y de los municipios de Casas Grandes y Juárez han logrado tomar el taller, para el cual Rosa María está invitada a llevarlo a otros países del mundo.

Para informes puede comunicarse al teléfono:

(614) 417-2144 de la  ciudad de Chihuahua y al celular 045  (614)-133- 6148.

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