El servicio ofrecido es una de las partes más importantes para mantener a los clientes actuales y para captar los potenciales.

¿A cuántos de nosotros no nos ha sucedido entrar en una tienda y encontrarse con un dependiente muy antipático? ¿Cuál ha sido el resultado?

Por experiencia puedo decir que si se da esta situación la persona que había entrado con la intención de una posible compra sale de la tienda y se dirige hacia otra. Esto ocurre en los restaurantes, cafeterías, etc. Lo peligroso es que si dicho cliente está contento con otro establecimiento del mismo tipo cambiará muy pronto sus hábitos.

De ahí la importancia que se presta, y el presupuesto que se dedica, a formar a los empleados y a vigilar el correcto desempeño de sus labores.

El servicio prestado en el stand de información es mucho más importante de lo que a veces se cree. Pues en lugares a los que acuden clientes “enfadados” o “molestos” con algún aspecto de su compra o atención recibida, debe haber empleados con un grado de amabilidad mucho mayor que en el puesto de cajero. Pero, la amabilidad no lo es todo, el empleado debe poseer la formación necesaria y ser muy competente, debe saber como responder ante cualquier situación que se pueda dar con un cliente enfadado. A menudo se da el caso en el que un comprador se ha dado cuenta de que el producto que ha adquirido está defectuoso, si en el momento en el que acude al establecimiento no le atienden bien lo primero que ocurrirá es que se enfadará y su comportamiento será impredecible, pero esto no es todo, además del conflicto que probablemente surgiría, la compañía arriesga perder a un cliente fiel por la razón de que no se supo elegir de la manera más adecuada a la persona indicada para desempeñar la labor de cara al público.

Últimamente en muchas de las grandes superficies a los clientes se les hace la siguiente pregunta: “¿Está usted contento con el trato recibido?”. Esto es una pregunta mucho más importante de lo que parece. De preguntas tan simples es como se obtiene la información más valiosa. Al recibir las quejas por parte de varios clientes se evita generar molestias a muchísimos más, mejorando el servicio y proporcionando un trato mucho más eficiente.

Resumiendo, si el cliente recibe un trato personalizado y adecuado, recomendará el establecimiento a sus amigos, y todos sabemos que la publicidad más barata y eficaz es “boca a boca”.

Dejar respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here