Iniciar un negocio con la familia inevitablemente implicará algún grado de conflicto, es muy difícil determinar dónde termina la relaciónde afecto por el parentesco y dónde empieza la relación profesional de compañeros o socios de negocio.

En un artículo para la Fundación Heres, Mario de Gandarillas, consultor de empresas familiares, explica que los conflictos y los síntomas que se reflejarán en el negocio no se pueden evitar, sin embargo, dice que los esfuerzos no deben centrarse sólo en resolver los problemas en sí, sino que cada vez que se presente un conflicto debe iniciar un proceso de cambio y aprendizaje.

Por ejemplo, si en un negocio que iniciaste con tu hermano se presenta una situación en la que él no quiere (por ejemplo) pagar el diseño de una página web para la empresa, las soluciones posibles son que tú la pagues por tu cuenta o que no haya sitio web, sin embargo, si incurres en una de ellas podrías lacerar no sólo tu relación familiar, sino la operación de tu negocio.

“En las empresas familiares al igual que en el resto de las organizaciones es inevitable tener que enfrentarse a conflictos, la clave del éxito tal vez no radique en centrarse en una solución aparentemente definitiva de los mismos, sino en aprender a gestionarlos y convivir con ellos, bajo la conciencia de que pueden tener un gran protagonismo en términos emocionales”, explica el experto.

Para que puedas entender mejor los conflictos al interior de tu empresa familiar, la fundación Heres desarrolló ocho puntos clave de los conflictos para tener cuidado y al conocerlos convertirte en un buen mediador, echa un ojo:

Diferencia de opiniones y posiciones entre varias personas

Cuando una familia grande tiene un negocio, las discusiones entre dos integrantes siempre se convierten en una pelea familiar, debes cuidar que en tu empresa un desacuerdo no se convierta en un problema para la operación de todo tu negocio.

Oposición de intereses y necesidades

En las empresas familiares suelen existir dilemas entre las necesidades personales y los intereses económicos, trata de colocarte como una figura de autoridad y separa, por principio, las finanzas personales de la familia (gastos básicos de manutención), de las finanzas de la empresa.

Una empresa que crece es una empresa propensa a los problemas

Esto no quiere decir que el crecimiento sea malo, sólo implica que debes estar listo porque al haber un ciclo evolutivo favorable para el negocio se elevan también las posibilidades de conflicto y tensión.

Antecedentes y consecuencias

Toda reacción es producto de una acción, conoce siempre el origen del problema antes de aventurarte a conseguir una solución.

La tensión e incertidumbre es inevitable

Cuando surge un problema en una empresa se genera un ambiente que si bien es poco favorable, resulta inevitable, de ti depende que esto se refleje en los resultados de la empresa, trata de conservar un ambiente propicio para trabajar, independientemente de que haya diferencias de opinión, cuando las familias detectan menores niveles de tensión tienden a considerar que ya no hay conflicto.

Los problemas se repiten en el tiempo

 Si tuviste un problema serio en el pasado y lograste resolverlo exitosamente, no cantes victoria. Los problemas eventualmente regresarán en otra área del negocio, por eso es mejor concentrarse en generar estrategias de resolución y no soluciones per-sé.

A mayor edad, mayor conflicto

 Los planes de sucesión son una idea buena no sólo para preservar tu negocio si ya no estás, sino para prever el momento en que se genere una brecha generacional con tu equipo de trabajo.

Ser familia no es igual a ser compatibles

Si, por ejemplo, la empresa que iniciaste con tu hermano ya pasó a manos de tus hijos (y sus hijos) es difícil que haya una compatibilidad armoniosa en automático, trabajar con familia no siempre implica que las relaciones sean armoniosas.

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