Por todos son conocidos los 7 pecados capitales, vicios que se mencionan en las primeras lecciones del cristianismo para evitar que se produzcan. En el mundo de la decoración podríamos decir que también los hay, o como mínimo eso es lo que intento demostrarte en este artículo que espero que te guste.

1- Lujuria

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Apostar por una lámpara de techo repleta de cristales Swarovski es todo un lujo al alcance de muy pocos. El precio se dispara una barbaridad, sobre todo si hablamos de varias tiras colgando, como es el caso de lo que sucede en la imagen que se puede ver justo encima de estas líneas. ¿Es necesaria? Desde luego que no, pero si puedes permitírtelo…

2- Pereza

hamaca
No hay nada como tener una hamaca en casa para sacar a relucir nuestro lado más perezoso. En verano puedes aprovecharla al máximo si la tienes en la terraza o en el jardín, aunque también las hemos visto en habitaciones. Todo es cuestión de montárselo bien a la hora de sumergirse en un libro o echarse una siesta.

3- Gula

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Este es un pecado que se cuece en la cocina, donde solemos pasar más tiempo cocinando y picando entre horas. ¿O acaso no has entrado nunca a escondidas para cortar un trozo de fuet o de jamón? Si disfrutas cocinando y comiendo, haz todo lo posible por tener una cocina en la que te sientas a gusto, con espacio suficiente para trabajar y manteniendo el orden.

4- Ira

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¿Te has enfadado por algo? Puede que sea por la factura de la luz, que como bien sabes está por las nubes y no parece tener techo. Afortunadamente, puedes hacer algo para reducirla considerablemente. Puedes cambiar todas las bombillas halógenas por bombillas LED si todavía no lo has hecho. Aunque al principio es una inversión que te puede costar bastante dinero (te recomiendo comprarlas de una marca conocida), en poco tiempo recuperas esa cantidad invertida gracias a lo que te ahorras en la factura de la electricidad.

5- Envidia

terraza
¿No tienes terraza y te gustaría tenerla? En ese caso es muy probable que tengas envidia sana (o insana) de esa persona que sube cientos de fotos a Facebook disfrutando de una cena de verano al aire libre. Tener una terraza de película es algo que le gustaría al 99% de la población.

6- Avaricia

jacuzzi
La avaricia la podríamos asociar a quienes no se conforman con tener una bañera bien equipada. Quieren un jacuzzi y no paran hasta que lo consiguen. Luego, a la práctica, lo que más utilizas es la ducha, ya que en tu día a día apenas tienes tiempo libre y no quieres emplear más de 5 minutos en asearte. El jacuzzi está bien para el fin de semana, y ni siquiera se suele utilizar cada fin de semana. Es un capricho que llama mucho, pero normalmente no se amortiza tanto como uno cree.

7- Soberbia

atico
La soberbia podríamos asociarla a ese ático en el que puedes organizar fiestas increíbles hasta altas horas de la madrugada. Las vistas de la ciudad son espectaculares y te sientes como el rey del mundo.

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